El primer paso para controlar los sÃntomas de la insuficiencia cardÃaca es conocer cuál es su estado normal. ¿Cuánta actividad puede hacer sin que la falta de aire sea un problema? ¿Le resultan cómodos las medias y los zapatos? ¿Cuánto pesa? El modo en que, por lo general, se sienten los sÃntomas constituye sus valores de referencia. Si conoce su estado normal, será más fácil darse cuenta cuando los sÃntomas empeoran. Lo sabrá porque ya no se sentirá normal. El empeoramiento de los sÃntomas significa que el corazón está bajo presión. Le cuesta bombear sangre al resto del cuerpo, y quizás el cuerpo retenga lÃquidos. Anote algunos valores de referencia en el cuadro de abajo. Asà podrá evaluar sus sÃntomas.
Preste atención a los cambios
Cuando sepa cuáles son sus valores de referencia, preste atención a los cambios diarios. Preste atención a la cantidad de actividad que puede hacer hoy. ¿Es la misma cantidad que ayer? ¿Le aprietan los zapatos? ¿Necesita ajustarse el cinturón en otro orificio? ¿Puede recostarse por completo en la cama para dormir sin sentir que se asfixia? ¿Puede comer sin sentirse lleno demasiado pronto o sin que le falte el aire? ¿Está aumentando de peso, aunque come la misma cantidad de comida?
Si los sÃntomas de hoy son diferentes a los de referencia, debe hacer algo. El problema no desaparecerá por sà solo. Por lo tanto, si nota, aunque sea, un cambio pequeño, no lo pase por alto. El proveedor de atención médica confÃa en que lo llame cuando crea que los sÃntomas hayan empeorado. Le dirá qué hacer a continuación. Al trabajar juntos, podrá controlar la insuficiencia cardÃaca y tener más dÃas buenos. Hasta podrÃa mantenerlo alejado de los hospitales.

